Respuesta al estrés

Por: Biodiagnostica

El estrés es un proceso natural del cuerpo humano, que genera una respuesta automática ante condiciones externas que resultan amenazadoras o desafiantes, que requieren una movilización de recursos físicos, mentales y conductuales para hacerles frente, y que a veces perturban el equilibrio emocional de la persona. El entorno, que está en constante cambio, obliga a los individuos a adaptarse; por tanto, cierta cantidad de estrés es necesaria para que el organismo responda adecuadamente a los retos y los cambios de la vida diaria. Es lo que se conoce como estrés positivo.

El estrés negativo es una etapa más arriba, más difícil de superar ya que la persona ha estado tanto tiempo bajo esta respuesta automática del ser humano ante situaciones difíciles que viene con una serie de consecuencias que las personas no lo ameritan a ello, como el agotamiento, la falta de sueño, pérdida de peso, pérdida de masa muscular, etc.  A lo que a continuación presentamos algunas características importantes para reconocer cuando estamos en presencia de estrés.

Con respecto a:

  • Las emociones: Existe la ansiedad, miedo, irritabilidad, confusión.
  • Los Pensamientos: hay dificultad para concentrarse, pensamientos repetitivos, excesiva autocrítica, olvidos, preocupación por el futuro.
  • Las Conductas: Dificultades en el habla, risa nerviosa, trato brusco en las relaciones sociales, llanto, apretar las mandíbulas, aumento del consumo de tabaco, alcohol.
  • Los Cambios físicos: músculos contraídos, dolor de cabeza, problemas de espalda o cuello, malestar estomacal, fatiga, infecciones, palpitaciones y respiración agitada.

Si bien en un primer momento la respuesta de estrés es necesaria y adaptativa, cuando ésta se prolonga o intensifica en el tiempo, la salud, el desempeño académico o profesional e, incluso, las relaciones personales o de pareja del individuo se pueden ver afectadas.

¿Sabías que el estrés puede causar consecuencias a nivel psíquico y físico?

Puede Causar Agotamiento tanto físico como mental ya que las personas tienden a dejar de rendir a como  estaban acostumbrados a hacer antes de pasar por este momento de estrés. El agotamiento suele empezar cuando tenemos dificultades para dormir o para conciliar el sueño, también cuando al realizar una actividad física a la cual estamos acostumbrados nos produce fatiga. A menudo esto se produce por primera vez en momentos de nuestra vida en los que estamos sufriendo estrés. Puede llegar a ocurrir que no consigamos conciliar el sueño, que nos despertemos varias veces a lo largo de la noche o que nos produzca cansancio muscular. Con frecuencia este es el primer signo del agotamiento. Al cabo de cierto tiempo, el agotamiento también puede empezar a ejercer cierta influencia en el trabajo o en las relaciones. De esta forma, es probable que empecemos a olvidar con frecuencias ciertas cosas que por ejemplo, los compañeros de trabajo o el jefe nos habían pedido que hiciésemos o alguna tarea importante que dejamos para después y se nos escape de la mente realizarla.

Por eso es muy importante que al primer síntoma de estrés la persona trate de realizar actividades normales que no afecten su organismo.