"El cáncer tiende a ser una enfermedad crónica"

Por: BioAdmin
Pedro Chicot, afectado por un cáncer de colon (Zaragoza).
  • Hace cuatro años, Pedro (de 71 años) volvió a escuchar la palabra cáncer para referirse a su diagnóstico
  • En esta ocasión, el tumor era de colon, no de próstata. Hoy, continúa en tratamiento por tener algunas zonas más afectadas
  • Como él dice, “esta enfermedad tiende a cronificarse, aunque estés toda la vida en tratamiento”

Hace cuatro años, Pedro (de 71 años) volvió a escuchar la palabra cáncer para referirse a su diagnóstico. La primera vez, en 2009, fue de próstata. En esta ocasión, el tumor afectaba al colon. Apenas habían pasado cinco años y justo cuando ya esperaba el alta médica, tuvo que mentalizarse de nuevo para afrontar una enfermedad que, como él dice, “no es tan mortal como la gente cree. Tiende a cronificarse, aunque estés toda la vida en tratamiento“.

Para sorpresa de todos, el tamaño de este segundo tumor “era enorme”, medía 10 centímetros. “No se había manifestado con ninguno de los síntomas habituales”, señala Pedro. Ante tal magnitud, directamente le llevaron a quirófano y, en principio, la operación fue exitosa, “tanto que no me dieron ni ‘quimio’ ni radioterapia”. Sin embargo, el año pasado, en una de las revisiones, se detectó sangre en la orina y rápidamente se iniciaron las sesiones de ‘quimio’ por recidiva. Era el mismo tumor, pero se había trasladado a la vejiga.

Continúa en tratamiento

Dada su agresividad, optaron nuevamente por una intervención quirúrgica. Pedro va relatando su historial clínico con un tono muy sereno y algunas dosis de bromas. Transmite aceptación y optimismo. “Me tuvieron que hacer una colostomía y una urostomía. Es decir, llevo dos bolsas, una para cada cosa. La verdad es que las manejo bastante bien”. Aparte de esto, el seguimiento médico es muy frecuente, especialmente teniendo en cuenta la detección de algunos puntos mínimos afectados en el hígado, en el pulmón y en una vértebra. “He recibido una sesión de radioterapia muy intensa precisamente para la vértebra” y para el resto, “llevo tres sesiones de quimio, una cada dos semanas”.

Lo peculiar de su ‘quimio’ es que no se reduce al gotero durante unas tres horas y media en el hospital, sino que se lleva a casa un suministrador que le sigue dosificando medicación 48 horas más. A los dos días de quitárselo, empiezan los efectos secundarios: cansancio, náuseas y vómitos en algunas ocasiones. “Es como si fuera una mala gripe sin fiebre”.

El apoyo, esencial

Pedro ya sabe cómo ir afrontando sus molestias en la medida de lo posible. Algunos “truquillos” y apoyo en técnicas de relajación y meditación. Pero si hay algo esencial para ir superando peldaño a peldaño es la familia, los amigos, la socialización. El peligro de esta enfermedad, advierte, “es que es muy solitaria y te sientes tentado a quedarte recluido en casa y así, poco a poco te vas diluyendo”. Aunque ahora se ha tomado un descanso, lleva años siendo voluntario en la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y ha visto muchos casos así. “Hay quien no quiere saber que tiene cáncer y tiende a evitar esa realidad, pero creo que el camino es afrontarlo, con ayuda familiar, de amigos y médicos”.

Cuando Pedro habla, se nota su vocación de comunicador. Es licenciado en derecho, pero se puede decir que lleva toda la vida trabajando como programador de contenidos en Radio Nacional de España, algunos años en Madrid y después en Zaragoza, ciudad donde nació y en la que vive actualmente. Sus palabras están llenas de realismo, pero sin perder el buen humor con el que acostumbra a charlar. Lleva años en contacto con el cáncer, como testimonio y como voluntario de la AECC y tiene claro que a pesar del alto índice de mortalidad que supone el cáncer, “conozco a muchísima gente que continúa trabajando. La vida no termina. Te das cuenta que se puede y se debe seguir adelante, aun con la conciencia de que es una enfermedad grave”, subraya. Por suerte, “el cáncer tiende a cronificarse, aunque estés toda la vida en tratamiento […] Me gusta vivir”.